La serie de campeonato entre Yaquis y Venados apenas empieza, y aunque los de Obregón han tomado ventaja de 2 victorias por una de los mazatlecos, ya se habla de cómo han aumentado las posibilidades para el equipo de Homar Rojas.
En realidad la serie no está definida. Es demasiado pareja porque se trata de dos equipos muy nivelados y puede decirse que la moneda está en el aire. Claro, en Obregón todos queremos y apostamos a que sean los Yaquis, pero en Mazatlán piensan lo mismo pero a la inversa. Obvio.
Pero ahora las expectativas de la afición yaqui ya no se limitan a la obtención del campeonato. El deseo generalizado es que el equipo se corone aquí, en casa, en el campo del TOG.
El razonamiento es muy sencillo: De los tres juegos que se dirimen en el puerto, el resultado será 2 – 1 para cualquiera de los dos contendientes; se espera en este caso que la ventaja sea para los Yaquis.
De ser así, como todos calculan, la serie volverá al TOG con un relación de 3 – 2 para los Yaquis quienes el próximo martes ganarán su cuarto juego aquí y tendrán por fin el título ansiado durante 27 años.
Este es el pronóstico más frecuente entre la afición y todos quieren compartir la locura colectiva que envolvería al TOG. Todos quieren salir por la calle Guerrero estremeciendo el ambiente con gritos y bocinas de automóviles. Todos quieren pasar la noche bailando en la Miguel Alemán.
Es un sueño de la afición yaqui. Pero la serie apenas empieza y todo puede pasar.