CD. DE MÉXICO.- El peleador filipino Manny Pacquiao, quien se dio a conocer no solo por su velocidad, sino por la potencia de sus puños en 2003, tiene una sequía de nocauts, y desde aquel que le propinó al boricua Miguel Ángel Cotto en 2009 no ha logrado registrar otro.
A menos de un mes del regreso de PacMan, el entrenador Freddie Roach ansía ver a su pupilo en acción para demostrar que esa pegada está de vuelta, junto con el hambre que lo llevó a la cúspide del boxeo.
"Me encantaría ver un nocaut. Creo que en las 147 libras Manny es un poco más pequeño que el resto de los que militan en la división, tenemos que alimentarlo cinco veces al día para que pueda dar ese peso. Esta pelea seré en las 144 y su poder estará de vuelta y el nocaut seguro aparecerá", dijo el integrante de Salón de la Fama, quien viajó a Filipinas para completar el entrenamiento previo a encarar al neoyorquino Chris Algieri, en Macao.
Para Manny Pacquiao las cosas son un poco diferentes. El oriental de 35 años busca la primera defensa de la diadema welter avalada por la Organización Mundial de Boxeo y espera que la claridad de mente y confianza en el trabajo lo llevará a un triunfo.
"No podemos llegar a la pelea pensando en un nocaut, uno no cambiará el resultado de la pelea mientras vayamos ganando. Lo que estamos haciendo es enfocarnos en el entrenamiento para lograr lo que la gente espera ver. Algieri es un peleador realmente peligroso y no estamos dando nada por garantizado en este campo de entrenamiento", declaró el tagalo que tiene un porcentaje de nocaut de 60.32. Roach aseguró que para este entrenamiento llevaron desde América peleadores de mucho mayor tamaño como sparrings y el desempeño del filipino de 1.70 metros de estatura está siendo positivo, al grado de lastimar a sus compañeros:
"Está mostrando un buen poder en los puños y la intensidad que quiero", abundó el entrenador de California. Recuperado de la mala racha que padeció durante 2012, en donde hiló descalabros ante Timothy Bradley y Juan Manuel Márquez, Manny aseveró que conserva el hambre para seguir dando de qué hablar.
"Regresé a lo que hacía antes. A entrenar como lo hacía en el (gimnasio) Wild Card, por eso lo que estamos haciendo ahora es muy bueno. Verán a una versión mucho más completa (de mí)", sentenció.
Pacquiao está protegido
Bob Arum, promotor del peleador oriental, reveló que si su púgil es derrotado este 22 de noviembre en el encuentro ante Algieri, el boxeador estadunidense está obligado a otorgarle la revancha.
"Poniéndolo en un terreno legal. Si Algieri gana, tiene asegurada otra pelea, estoy seguro de que Manny querrá la revancha", aventuró el empresario. "Algieri es uno de los peleadores más confiados que he visto, y lo declara, eso demuestra que está listo para dar la pelea de su vida", finalizó el mánager.