Este día inicia la serie de tres juegos que habrán de protagonizar Yaquis y Charros en su disputa por el título de la Liga Mexicana del Pacífico.
El ambiente que rodea a este encuentro en tremendo, prácticamente todo Cajeme se ha enganchado a este evento deportivo como no lo hacía desde que los de casa ganaron el tricampeonato de la LMP en el 2013.
Es el tema que se platica en todas partes, en el barrio, en la oficina, en la escuela, dondquiera que haya más de dos amigos la plática inevitable es sobre lo que puede ocurrir en los tres partidos que se jugarán aquí.
Y en el estadio, el frío de enero será el marco idóneo para calentar a los aficionados que están ansiosos por festejar las carreras que anote su equipo y brincar si al caer el out 27 la pizarra marca un triunfo para los de casa.
Todo puede suceder, pero después de varias temporadas de fracasos y cuando parecía que el nuevo estadio jugaba como un amuleto en contra, la pasión de los obregonenses por su equipo ha regresado.
Que empiece la fiesta.