Como cada 20 de Noviembre, hoy se celebró el tradicional desfile de la Revolución Mexicana, con la nutrida participación de escuelas, agrupaciones civiles y de servicio, que ocuparon la calle 5 de Febrero desde la Náinari, al norte, hasta la Zaragoza al sur.
Todo se desarrolló de manera normal, sin ningún contratiempo y con el "apoyo" de un agradable clima de temperatura fresca y cielo nublado para que ni el sol molestara a los niños y jovencitos que marcharon orgullosos portando sus uniformes.
Por supuesto que los más lurios eran los plebes que integraban las bandas escolares y sacaban el pecho para soplar en la corneta o los que adoptan porte marcial a la hora de aporrear el tambor, y ni se diga las abanderadas que se saben el centro de todas las miradas y caminan con cierto nerviosismo, como si estuvieran en la pasarela de un concurso de belleza.
Los padres y madres de familia orgullosos, tomando fotos a sus pequeños y no tan pequeños.
Pero más orgulloso se vio el maestro de ceremonias apostado en la explanada del Palacio Municipal. Uno a uno fue mencionando al contingente que pasaba en ese momento y cuando tocó su turno al de la secundaria "José Rafael Campoy" clamó con patriótico acento:
"La secundaria donde estudió Manlio Fabio Beltrones".
Una hora después los contingentes se disperaron, el desfile terminó y las calles del centro se llenaron de Adelitas, Zapatas y Villas que tomados de la mano de sus madres regresaban felices a casa.