Poco más de 20 millones de pesos costó la construcción del centro de educación especial para personas con Síndrome Down, pero dicho centro, ubicado en el bulevar Las Torres, aún no funciona pese a que la obra fue concluida en el 2017.
Quienes debieron haberla puesto en funciones son el Gobierno del Estado y los diputados locales de la legislatura 2015 - 2018. No lo hicieron tal vez porque ignoran la importancia que tendría este centro en Cajeme, donde hay cuando menos 800 personas Down.
Como diputado federal en el mismo período, Abel Murrieta Gutiérrez gestionó los recursos para llevar a cabo este proyecto concebido y propuesto por Miguel Ángel González León y Guadalupe Flores Verduzco. Ambos coordinan hoy un centro con esas mismas característas pero a escala pequeña, en una casa particular y con escasos recursos.
Una vez que Murrieta obtuvo los recursos federales, la obra se llevó a cabo. El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Educación y Cultura, se comprometió a destinar los recursos y personal especializado. A los diputados locales de Cajeme -Omar Guillén, Kiki Díaz Brown, Brenda Jaime y Rafael Buelna- les correspondía incluir en el presupuesto estatal los recursos para la operatividad del Centro.
Ni el Gobierno ni los diputados locales respaldaron cumplieron su compromiso, expresa Murrieta.
El inmueble quedó allí, construido, pero sin equipamiento y sin abrir sus puertas a cuando menos 120 personas Down que deben ingresar como primera generación.
Ahora espero la intervención de la diputada local Ernestina Castro para que desde el Congreso retome la iniciativa y gestione los recursos estatales necesarios con el fin de poner el proyecto en funciones, comenta Murrieta.
No es un CAM
Éste no será un Centro de Atención Múltiple (CAM) como los que ya funcionan, aclara Murrieta.
Aquí se atenderá sólo a personas con Síndrome Down pues ellas requieren una educación especial.
Y se les capacitará para las actividades ordinarias como tender la cama, aseo personal, lavar platos y otros quehaceres, además de actividades productivas básicas que pueden servirles en un entorno laboral.
El Centro será uno de los más avanzado del país en su tipo. Su impacto social será trascendente.
Pero después de un año y medio de haber sido construido sigue allí, cerrado, en espera de que el Gobierno del Estado y los diputados locales decidan darle vida.