Después de dos meses de trabajo continuo, 2 millones 200 mil pesos de inversíón, miles de quejas de automovilistas y enfado de los vecinos, quedó concluida la obra de reparación de la calle 300 donde se abrió el socavón que se "tragó" a un carro y por ello apareció en muchos medios de México y el extranjero.
El alcalde Javier Lamarque Cano señaló que con estos trabajos se garantiza una movilidad eficiente y segura para los usuarios de esta vía, pues no sólo se resolvió el problema de fondo al aplicar un adosado o revestimiento de tubería con aplicación 36.5 metros cuadrados de concreto hidráulico, sino que se rellenó, se compactó y se pavimentó con carpeta asfáltica el sitio dañado, posibilitando también la circulación en el sector sur de la localidad.
“Los automovilistas que transitan por esta calle pueden mantener la confianza de que no se repetirá el mismo problema, ya que se hicieron trabajos a conciencia en la rehabilitación total de este drenaje pluvial, al introducir 24.5 metros lineales de tubería de PVC de 14 pulgadas, luego se efectuó el encofrado o molde de concreto hidráulico y después de que fraguó se procedió a rellenarlo y compactarlo hasta el nivel de subase, para después pavimentarlo con las correctas especificaciones técnicas” indicó el Presidente Municipal.
Obra durable
El Secretario de Desarrollo Urbano, Leonel Acosta Enríquez, afirmó que, en efecto, esta es una obra de gran durabilidad, pues después del revestimiento de la tubería, se aplicó un relleno con material de banco, se construyó una subase de 30 centímetros y una base de la misma densidad, para concluir con la pavimentación y carpeta asfáltica de 7 centímetros de espesor.
Añadió que para prevenir futuros actos vandálicos que dañen la infraestructura hidráulica, se colocará una rejilla con varilla de pulgada y media en el desemboque hacia el dren y así se evitará la introducción de personas ajenas a la obra.
Además, dijo, se colocará un registro con plancha de concreto de 250 kilos para que sólo pueda ser removido con uso de grúa.