La directiva del Club Yaquis ha negado la Unidad Deportiva Norte a un equipo de jóvenes discapacitados "porque no pagan la luz que utilizan".
Esta es la respuesta que obtuvo la directora del DIF Cajeme, Marina Herrera Ortiz, a quien el alcalde Javier Lamarque le ordenó investigar el motivo de la discriminación que afecta a dichos jóvenes que pretendían practicar su deporte los miércoles en la tarde.
Hace ya más de un mes cuando los jóvenes denunciaron que se les impidió el acceso a la unidad contruida con recuros públicos a un costo de 10 millones de pesos e inaugurada por la entonces diputada y hoy senadora Sylvana Beltrones.
El día de la inauguración (28 de octubre de 2018) ella lanzó la "primera bola" en uno de los tres campos de beisbol que tiene la unidad. En esa ocasión la senadora y los funcionarios del gobierno del Estado, encabezados por Rogelio Díaz Brown, entonaron discursos emotivos sobre este proyecto público que habría de beneficiar a la juventud cajemense aplicada a la práctica deportiva. Tan emocionados estaban los funcionarios que no dudaron en tomarse fotos con niños, todos alrededor de la senadora.
Sin embargo desde el inicio se cedió la administración de la unidad a la directiva del Club Yaquis que desde entonces la utilizó para organizar ligas de slowpitch que dejan jugosas ganancias al club.
Del "bien público" no queda rastro, ni siquiera para apoyar a los jóvenes discapacitados que en diversas ocasiones han expresado su tristeza por haber sido expulsados de las canchas que se construyeron con los impuestos que pagan los cajemenses.
Tienen ganas de jugar, muchas ganas, pero no tienen para pagar la luz.