Y el sonido monótono de las guitarras sigue al tiempo que las voces de los cantores entonan el corrido y como en la mayoría de los corridos se evoca a la palomita que vuele, que vaya a algún lugar, a alguna parte y que lleve un mensaje.
Así los cantores, en voz de José Adalberto Gaxiola, recogieron el mensaje, el último mensaje de Maximiliano, el “Machi”, López, aquel 26 de Noviembre de 1953, ya casi a la media noche. También le dicen a la paloma que vuele: ”Vuela ,vuela palomita vuela, no te cansas de volar, anda y dile a Jacinto y a Lombardo que me acaban de matar”.
Tal vez a la paloma se le olvidaron otros nombres, como Manuel R. Boba dilla, Bernabé Arana, Vicente Padilla y otros, pero uno llevó el mensaje a otro y todos se enteraron al momento del crimen del “Machi” aquella noche llena de brisa.
Eran los tiempos que gobernaba a la nación Adolfo Ruiz Cortinez y en el estado lo hacía Ignacio Soto. La historia data que estos hombres no miraban bien al Valle del Yaqui y en el Yaqui pintaban su huella muchos hombres que luchaban por la tierra y en estas tierras huelleaban la presencia del “Machi” López. Y aquel Día dieron con su presa y lo mataron.
Siempre la conciencia colectiva dió y pensó que no fue un crimen solitario, sino por lo contrario fue uno de esos crímenes que hoy en día al igual que antes se les conoce como un crimen político.
Se tenía que acabar con la vida del combatiente agrario, con el líder sindi calista identificado con la clase obrera y campesina.
Conocedor de las carencias de la clase campesina y la clase obrera desde la incipiente Revolución Mexicana, y observador de que a estos no les había alcanzado la Revolución armada, por lo contrario, los campesinos seguían sufriendo las injusticias que los gobiernos implantaban tanto a ellos como a los miembros de la Tribu Yaqui. Entonces “El Machi” surgió como su líder.
El afán de lucha la traía desde que vió pasar por Sonora, por el Valle del Yaqui, a los precursores de la Revolución Mexicana, los contingentes Maderista .la incipiente Revolución Mexicana. Todo eso fue factor para que en él se armara su espirita de lucha, que por décadas trató de ponerlas y las puso en práctica junto a otros luchadoras sociales.
De Potam A Cocorit sigue siendo la misma nación yaqui.
El Machi iba con el siglo. Nació en Potam, el 23 de Abril de 1990, lo salpica ron algunos eventos de lucha de los Yaquis contra el Gobierno Federal y Estatal.
Aquella noche del 26 de Noviembre de 1953, al “Machi” lo huellearon, uno se le acercó y le quitó la vida. Pero siempre se dijo que otros desde lejos, le estaban lampareando, eso literalmente, y alguien desde mas lejos también hacia lo mismo.
Pero en el parte policiaco se dijo: _Participó solo un hombre.: Salomón Guadarrama._
Al “Machi” lo alcanza el periodo de Asesinatos de los caudillos de la Revolú ción, se da cuenta y huele las traiciones que se cernieron sobre ellos: Emiliano Zapata, Venustiano Carranza, Francisco Villa, Álvaro Obregón,.
Por eso, siempre pensó que si a ellos los habían matado, el podría alcanzar la misma suerte. La suerte lo alcanzó.
Antes de eso ,El también pisó sobre piso firme y miró techo alto de las cárceles. Pero esto lo tenía que forjar más en sus convicciones.
Yo he oído decir a muchos, después de más de seis décadas de ese suceso, que aquella bandera de lucha que el portaba por ahí anda, dicen unos que la tienen arrinconada en las oficinas de los sindicatos obreros, otros murmu ran que esta empolvada en otras oficinas con siglas de centrales campesi nas.
Tal vez aquel mensaje del “Machi” aquella noche llena de neblina que se lo dió a una paloma dirigida a Lombardo y a Jacinto iba también dirigida a otros Lombardos y otros Jacintos que trazuman en el tiempo, como estos tiempos de los albores del 2016.
Porque a decir verdad, hay cientos, miles de obreros que sufren quizá ahora más que antes, trabajadores del campo en mas malas condiciones que antes.
Hay otros gobiernos,” Machi”, pero tutelados por la misma Revolución que te tocó conocer.
En el Valle del Yaqui y el Municipio de Cajeme, siguen existiendo cientos, miles de campesinos y obreros sin la guía de un buen líder.
Que sigan pues, cantando los guitarreros y la palomita que no se canse de volar y que digan que al” Machi”, lo acaban de matar.