Cine Club: El legado cultural de Ramón Íñiguez
Adolfo González Riande
Viernes 01 de Febrero de 2019

Según el Foro Iberoamericano de Cineclubes Comunitarios, la tarea del cineclub ismo basa su importancia en que es una manifestación pública  de autonomía  sobre el espacio común, su gran acierto consiste   en formar vínculos sociales tendidos por  una red cultural que se despliega infinitamente.

Tal vez los pioneros del cineclubismo local, no conocieron estos conceptos, pero no obstante los pusieron en práctica.

De acuerdo con José Ángel López León,  en los inicios de los 70s, Ramón Íñiguez, el Dr. Macías Parra, el Prof. Mario Larrañaga, y un licenciado del cual no recuerda por el momento su nombre, se dieron a la tarea de empezar a difundir la cultura cinematográfica, realizando sesiones de cine en el Auditorio del Sindicato del IMSS. Cabe señalar que ya , anteriormente,  el propio Ramón había iniciado una incipiente tarea de cineclublismo en la Unidad Deportiva “Constitución”.

La tarea de estos pioneros del cineclub local, que hacían verdaderos malabares con carretes de película de 16 mm y pesadísimos proyectores, se prolongó hasta 1975, más o menos.

Posteriormente, la tarea de divulgación cinematográfica tuvo diferentes etapas, una de estas dentro del Departamento de Extensión de la Cultura del ITSON, ahí Ramón Íñiguez Franco mantuvo dicha tarea por varios años, y  por algún tiempo se dio un taller infantil de Apreciación Cinematográfica. El propio ITSON continuaría con la labor de cineclubismo, con otros formatos, con la participación de Sergio Camarena, Christopher Watts, Enrique Vidal  y Aldo León. Y ya a partir del 2009 bajo mi responsabilidad.

En este sentido, Vidal señala que la estructura de estos eventos no era propiamente en forma de ciclos, sino que era únicamente proyectar un filme clásico y generar un debate final alrededor de la temática. No aparecían todavía los cañones de proyección, y las sesiones se hacían en videocaseteras y televisores .

La Biblioteca Pública “Jesús Corral Ruíz”: Una puerta del cineclubismo del nuevo siglo.

Entre el 94 y 99, señala José Ángel López, que la Biblioteca Pública “Jesús Corral Ruiz” arropó la idea del cineclub. Y así, esta aventura fílmica recreativa se agigantó, las sesiones  se fueron haciendo una costumbre en el gusto de los osados cinéfilos que poco a poco fueron dándose cita en el auditorio “Ana María Olea de Encinas” de la Biblioteca Pública. Y  fue de esta manera , como al transcurrir del tiempo, aquella idea cobró forma y de una incipiente “listita” de buenas películas, se dejaron venir ciclos cinematográficos, inolvidables películas, debates, programas bien elaborados, todo ello como “las cuentas de un collar”, de la primera proyección se dejaron venir una y otra ,y otra más.

Y el público respondió, y hasta la fecha se mantiene un promedio 30 a 40 personas por sesión, aun en períodos vacacionales. Cabe señalar, que la idea del Cineclub no es precisamente el “llenar la sala”, pues se entiende que el objetivo  del mismo se enfoca a la divulgación del arte cinematográfico. Los cineclubes, cabe destacar, son espacios  de promoción  y gestión cultural, generadores de conciencia social y de formación audiovisual y estética para todas las edades.

Son, asimismo, sitios naturales de encuentro que, entre otras cosas, persiguen la tarea de recuperar la convivencia social y la cultura de lo colectivo, fundamentales para la construcción de una identidad ciudadana.

Y traigo a colación, la idea de como la aventura de Ramón y colaboradores fue alcanzado dimensiones extraordinarias, que este próximo 9 de febrero, cumplirá 25 años de existencia, parece lejano aquel día cuando en la pantalla de una enorme televisión, brotaron las imágenes de Ridley Scott con su “Un final inesperado” (Thelma and Louise) .

(Continuará) 

 

*Nota del Editor. El autor es egresado de la Universidad Veracruzana, y responsable del Cineclub Itson.


 
 

Copyright © 2006-2025. Todos los Derechos Reservados
InfoCajeme
www.infocajeme.com