¿Qué hacer con el TOG?
Sergio Anaya
Sábado 02 de Febrero de 2019

Un gran revuelo se armó tras el anuncio que hizo la gobernadora Claudia Pavlovich sobre la posible venta del estadio "Tomás Oroz Gaytán".

Voces de todos los sectores -deporivos, políticos, empresariales, gente en general- se alzaron para manifestar su abierto rechazo a esa posibilidad. Hasta el presidente AMLO se pronunció en contra.  

Coiniciden todas esas voces al considerar el TOG como un inmueble histórico que le da identidad a nuestra urbe. 

Tal versión puede ser exagerada pero se afianza en sentimientos arraigados y compartidos que no admiten una alteración a los gratos recuerdos asociados con los casi 50 años del estadio. Un sector importante destaca el tricampeonato de los Yaqui, las noches de gloria deportiva, y muchos vibran al recordar cuando eran niños y acudían al estadio acompañados de sus padres.

A fuerza de ser realistas y objetivos, también deben recordar que durante 27 años seguidos el equipo Yaquis no conoció un campeonato jugando en ese terreno.

La polémica deportiva se desata y a todos nos apasiona. 

Ahora es necesario pensar de manera más fría ¿qué hacer con el TOG?.

 

En abandono

Cuando se construyó el nuevo estadio de beisbol, las autoridades políticas aseguraron que el TOG quedaría para las ligas amateurs de Cajeme, "para el impulso del deporte entre niños y jóvenes", y otras frases grandilocuentes que sólo pretendían justificar el abandono de un inmueble que aún estaba en perfectas condiciones y encubrir el tufo de la corrupción que desde entonces envuelve al nuevo estadio.

Es un hecho que las ligas amateurs no pueden pagar el sostenimiento del TOG. Los directivos de estas ligas están acostumbrados a que todo les cueste lo menos posible, además los campos donde juegan actualmente están en condiciones aceptables y su uso es casi gratis. 

Arreglos tan sencillos como poner cal en las líneas del terreno de juego o arreglar gradas, no los asumen, se los exigen a las autoridades municipales del deporte.

El uso que hoy se le da al TOG como espacio para la práctica de slow pitch, ése sí es un gran negocio del que se benefician unos cuantos menos el Municipio. 

Y a los empresarios del slow pitch por lo visto no les alcanza para arreglar baños y otras instalaciones básicas. Esto sin contar que la práctica de este deporte de moda ha serivdo para incentivar el consumo de bebidas alcohólicas.

 

Opciones

Si el estadio TOG se conserva como tal, será indispensable reglamentar su uso y hacer obligatoria la aportación económica de los usuarios, con un margen de ganancia para la administración que le permita conservar el inmueble en buen estado y reinvertir en nuevas adecuaciones.

De lo contrario el Municipio enfrentaría un alto costo por mantenimiento, un costo que no puede ni debe cubrir hoy que la ciudad tiene necesidades más apremiantes.

Otras opciones más viables figuran en los proyectos convocados por el Colegio de Arquitectos, y donde se coincide en la necesidad de construir espacios comerciales y venderlos o rentarlos, respetando el uso original del estadio de beisbol.


Teatro y concha acústica

En estos proyectos, quizá el más atractivo para la ciudad es el presentado por el despacho de arquitectos de Heliodoro Montoya, quien sugiere la construcción de un teatro al aire libre en donde hoy está el terreno de juego.

Desde hace ya varios años a Cd. Obregón le urge un teatro al aire libre con concha acústica y la gradería actual del TOG podría hacer menos costoso el proyecto; además daría un toque de belleza arquitectónica al espacio circundante.

Dicha obra sería útil para los conciertos de la Expo Obregón, pero sobre todo para las actividades cívicas, religiosas, artísticas y culturales que demandan un espacio ad hoc como sería éste.

En cuatro años de abandono del TOG no se ha visto que las ligas de beisbol amateur lo aprovechen. Sólo vemos como se va deteriorando cada vez más.

Los promotores del beis amateur deben voltear hacia el nuevo estadio de los Yaquis, un inmueble que costó carísimo a la sociedad -casi mil millones de pesos- y del que hoy sólo se beneficia un pequeño grupo de personas.

El beisbol profesional sólo utiliza el nuevo estadio un promedio de 40 días al año. El resto, 325 días, puede ser ocupado por ligas amtaeurs -infantiles, juveniles, femeniles, de clase abierta, etc.

Es tiempo pues de pensar fríamente qué vamos a hacer con el TOG y la opción de constuir allí un teatro al aire libre, respetando el diseño original del estadio, sigue siendo la más atractiva.

El Gobierno del Estado invirtió 65 millones de pesos en la remodelación de la Arena Sonora, por qué no explorar la posibilidad de una inversión similar para el estadio TOG.

 
 

Copyright © 2006-2025. Todos los Derechos Reservados
InfoCajeme
www.infocajeme.com