Pese que en una reciente sesión extraordinaria de Cabildo no pudo exponer el caso, el regidor Rosendo Arrayales no se amilanó en insistir su exhorto para que el equipo de seguridad de la gobernadora Claudia Pavlovich respete la labor de los periodistas en sus (escasas) visitas a este municipio.
La del jueves pasado fue una sesión ordinaria y aprovechó para tratar el punto ante el cuerpo edilicio y señalar que “al faltarle el respeto a los periodistas, pues también le faltan el respeto a toda la comunidad de Cajeme”.
El exhorto se derivó del maltrato del equipo de seguridad de la mandataria estatal, cuando reporteros intentaron entrevistarla al terminar un acto con productores con el secretario de Desarrollo rural, el pasado 11 de enero.
Un tanto perplejo, el alcalde Sergio Pablo Mariscal reaccionó con “un nosotros hemos sido respetuosos de los periodistas y creo que estamos en esta línea, no tengo estos argumentos, tú lo estás planteando regidor, no lo conozco de manera explícita”.
“Oilo”, se escuchó con tono sarcástico desde la tropa reporteril, ya que apenas hace dos semanas, cuando la reportera Clara Aragón lo cuestionó sobre la violencia en el municipio, el ex director de Itesca respondió de manera abrupta con una frase que se hizo viral:“¿Estás golpeando o qué con esa expresión? ”.
Y al abordar el episodio con la reportera Michel Rivera, justificó su actuación con una más de sus bravuconadas: “No de ninguna manera, al contrario, ese fue de alguna manera por la forma cómo se me abordó, pero en todo caso yo ya he externado…y ya me conocen, ya me conocen”.
“No es algo que me estoy sacando de la manga”, alegó el regidor petista, “aquí en la sala se encuentran reporteros que fueron empujados, agredidos y lastimados” por los guaruras claudilleros: Fabiola Navarro y Michel Insunza. También Candelaria González y Luis Enrique Valenzuela, que no estaban presentes.
En defensa de la mandataria salió el regidor priista Emeterio Ochoa: “Yo he tenido la gran oportunidad de recorrer algunos municipios con la señora gobernadora y ni se diga el municipio de Cajeme y conozco su actitud, puedo decirte de una manera muy puntual, que la gobernadora siempre ha sido una dama respetuosa, a la que es fácil acceder y a la que es fácil poderle solicitar cualquier petición”. “Oilo”, remató una reportera.
Sin embargo, continuó el ex diputado local, si existe un caso en lo particular, donde un funcionario o elemento del Estado haya cometido una agresión contra cualquier persona no solo contra los periodistas, que se hiciera ese llamado a esa persona para que tome cartas en el asunto, incluida la gobernadora.
Mejor se hubiera quedado callado porque le “brincó” el regidor del PES, Víctor Ibarra Apodaca, quien con tono apacible comenzó a decir: “Ahora si voy a diferir del compañero Emeterio y me sumo y estoy totalmente de acuerdo y apoyo la propuesta del regidor Arrayales”.
Luego le tundió duro y macizo a la gobernadora Pavlovich no solo por el maltrato a los periodistas de Cajeme sino a los maestros que se opusieron a la reforma educativa del peñismo y como profesor que fue por años, aprovechó para defender a su gremio.
“La gobernadora es una represora y así lo dicen los profesores, esa gobernadora es una represora”, manifestó el edil, mientras recordaba la lucha de los maestros y cómo fueron desalojados por la policía estatal por defender sus derechos.
“Ahorita, compañero regidor, están los maestros cesados en un plantón permanente en las afueras del Congreso y no los han atendido. Si la gobernadora tuviera una preocupación de esa naturaleza, si de veras fuera una persona, una dama, que se preocupa, ya hubiera tomado cartas en el asunto”.
Los presentes aplaudieron la intervención del maestro jubilado y ante esa reacción, el regidor del PRI apechugó el golpe porque no se atrevió a hacer la contraréplica y al final terminó votando a favor del exhorto, que fue aprobado por unanimidad. Ni hablar, esta vez le tocó pasar “tragos de amargo licor”.