La placa de bronce donde se inscribieron los datos de la inauguración de la Biblioteca Pública Municipal desapareció.
Evidentemente fue robada y hasta el momento no se tiene información de quién o quiénes pudieron haberse llevado esta pieza que tiene más valor simbólico que económico.
Quienes se la llevaron conocen bien el oficio pues la desprendieron con las herramientas necesarias para no romper la base de concreto.
Elo destino de la placa puede ser algunas de las chatarreras que reciclan este tipo de materiales y que compran toda clase de artículos elaborados con cobre o aleaciones como el bronce -hecho con cobre y estaño.
Son pocos los que se dedican a comprar metales robados. Pero las autoridades no los conocen y difícilmente encontrarán a los autores o beneficiarios de este robo.
Por cierto, la Bibliteca está en la manzana cívica de la ciudad, donde se supone que hay vigilancia permanente. Si eso sucedió allí, qué pueden esperar los habitantes de otros sectores.