En el Municipio de Cajeme se han cometido varios crímenes con olor a política o crímenes políticos. quizá de esos aconteceres históricos, se puede decir que solo uno de ellos ha traspasado las administraciones municipales y a través de varias generaciones hay quienes se esfuerzan porque permanezca en la memoria de los cajemenses; otros por lo contrario, más pronto que luego han pasado al terreno del olvido.
Quizá el de mayor relevancia y el de que la propia familia y algunas corrientes políticas se han ocupado de que este no se olvide, es el de Maximiliano R. López. “El Machi López,”, crimen que fue cometido el 26 de noviembre de 1953, dentro de la administración municipal de Rodolfo Elías Calles.
Sin embargo antes de este suceso, son al menos dos crímenes de gran relevancia cometidos en perjuicio de personas ligadas a la política local, que por desgracia, nadie o quizá muy pocos lo recuerdan o al menos están enterados de estos casos.
El primero de ellos, el 3 de septiembre de 1939, la víctima fue José Moreno Almada, alcalde electo que debería entrar en funciones el 16 de ese mismo mes, crimen cometido en las propias instalaciones de la Presidencia Municipal y según se dijo lo cometió el comandante de Policía, Enrique Ceceña. Moreno Almada, fue parte importante en la formación política del “Machi López”.
Otro político asesinado fue Jorge Gálvez Castro, quien a la fecha de ser asesinado figuraba como regidor, en la administración del General Miguel Guerrero Verduzco. Gálvez Castro fue asesinado en Pueblo Yaqui, el día 2 de noviembre de 1950 y en ese crimen tomaron parte los policías municipales Pedro Vázquez Ruiz, Pablo Mendívil Rochín, Avelino Meza y Rafael Gonzales Chiquete. De acuerdo a la información de aquellos años, los tres policías dispararon contra el regidor, pero se decía que cada uno de ellos había vaciado el total de balas de sus pistolas contra el funcionario.
Después de dos años que duró el juicio solo el policía Pedro Vázquez Ruiz fue sentenciado a 8 años de cárcel, Pablo Mendivil Rochin, logró fugarse de la cárcel y los otros dos fueron absueltos, el día 4 de noviembre, “por falta de pruebas”.
Este crimen fue cometido dentro de la administración del General Miguel Guerrero Verduzco.
Quizá el crimen mas atroz fue el cometido en contra del líder social y cofundador del Partido de los Trabajadores, miembro del Comité Ejecutivo de la Cuarta Internacional, militante del Partido Comunista, Margarito Montes parra, cuando en el mismo suceso dieron muerte a quince personas más. Acontecimiento este el 29 de octubre del 2009; recién iniciada la administración Municipal de Manolo Barro Borgaro y en la gubernatura el Ing. Eduardo Bours Castelo.
El crimen de Margarito Montes Parra y de las otras quince personas, nunca fue aclarado, sus más cercanos colaboradores, también luego lo olvidaron, incluso a los pocos días de muerto varios de ellos lo tundieron de demandas laborales, miembros de las corrientes políticas a la que perteneció y militó también lo echaron al campo del olvido.
El crimen de Ricardo Castro Luque el 14 de septiembre del 2015, quien fuera Diputado electo, también fue por ambición de poder.
Por mala suerte para él, estos dos últimos crímenes se dieron en la administración de Manolo Barro, pero para su buena suerte, el crimen de Castro Luque luego fue aclarado, lo que evitó que a Barro Borgaro le cargaran en su administración un crimen político.
Por coincidencia todos estos crímenes se cometieron entre los meses de septiembre y noviembre, en en su mayoría fueron cometidos por personas allegados a los asesinados. En dos de ellos intervinieron miembros de la policía municipal
En el recuento de estos crímenes se da: Un regidor del Municipio, un presidente municipal Electo; un diputado electo y dos líderes sociales.
El crimen de Machi López arrastró odios y rencores: a Adalberto Rosas López en cierta ocasión le preguntaron, cuando fue candidato a la presidencia municipal por parte del Partido Acción Nacional, que si había traicionado al PRI. Su respuesta fue que no, no había traicionado al PRI, porque nunca fue priista, que no podía serlo porque este había mandado matar a su tío.
Al Machi López, después de sesenta y seis años de su muerte y de que Salomón Guadarrama Osuna pagara con veinte años de prisión, por haberlo encontrado culpable de ese crimen, han salido otros nombres y apellidos a los que se culpa por ese delito.
La historia data que siempre ha habido crímenes sin castigo.