La semana recién concluida (18 - 24 de enero) ha sido la más trágica de la pandemia de coronavirus en Cajeme.
Allí están los datos proporcionados por la Secretaría de Salud: 797 nuevos casos y 104 de funciones en tan sólo siete días.
Todo ha fallado, la pandemia no sólo no se ha contenido ni siquiera se han menguado un poco sus efectos, por el contrario, está presentando en estos días una explosión gravísima.
Pero sin duda, los que más hemos fallado somos los ciudadanos y las autoridades. La pandemia tiene su propia naturaleza y evolución que no se pueden controlar, tal como está ocurriendo en los países más desarrollados de Europa y Estados Unidos.
Frente a este realidad nuestro comportamiento como sociedad local ha sido reprobable, y eso no se puede ocultar o suavizar con discursos complacientes.
Estamos en una terrible crisis y la conclusión no es el "sálvese quien pueda" sino empezar de nuevo a enfrentar el mal con dfisciplina, mucha disciplina social, y de partes de las autoridades -valga la redundancia- con más autoridad.