LO SIENTO, COMPAÑEROS de Hermosillo, pero los hechos hablan: el cetro de la cultura sonorense está en manos de nuestros amigos de Cajeme. El fin de semana que acaba de pasar, el V Festival Granos de Trigo, con sede en Pueblo Yaqui, fue un éxito literario y musical; concluyó el domingo y ese mismo día tomó la estafeta la siempre activa Irma Arana, presidenta de APALBA, para ofrecer su IX Festival, hasta el 28, extendido a poblaciones vecinas; y en cuanto comience noviembre, surgirá con esplendor “Bajo el asedio de los signos”, organizado por los abanderados de la Poesía Juan Manz y Mara Romero.
AL PARECER ESTA intensa actividad cultural sorprendió a las autoridades, que apenas en septiembre tomaron posesión de sus cargos, y no prestaron el necesario apoyo que requieren los festivales, al menos en el caso de “Granos de trigo”, en el que Gloria Barragán Rosas y José Francisco Terán, hicieron proezas de organización echando mano a sus recursos personales y añadieron un éxito a los de años anteriores. Sus amigos respondieron (respondimos, es un orgullo incluirse) participando en las diversas mesas que se instalaron en la biblioteca del Colegio de Bachilleres de Pueblo Yaqui. Pamela Corella, presidenta de la Asociación de Cronistas, abrió el fuego en esas participaciones; Gloria y José presentaron la memoria de los “Granos” anteriores, y otro tanto hicieron con sus libros respectivos Miriam Vivian, Juan Manz y Primavera Encinas.
FUE EMOCIONANTE EL homenaje al recientemente fallecido Ignacio Mondaca, ante la presencia de su esposa Blanca García e hijos. Silvia Manríquez, Ismael Serna y Federico Castillo hablaron de sus cualidades literarias y humanas, y hubo un desfile espontáneo de amigos que recordaron su contacto con Nacho. En el segundo día del Festival el reconocimiento fue para la poeta Magda Irma Palomares, viuda del fabuloso amigo Ramón Íñiguez Franco. Por la mesa de expositores desfiló un grupo de estudiantes de la Secundaria Técnica 48, así como los escritores Ernesto García Núñez, Tere Gil, que voló acá desde México, Roberto Lastra, Rigoberto Badilla y otros que ya he mencionado. En la clausura, el Grupo Zancadilla Teatro (Luis Moisés, Carmen y Rocío) divirtieron a niños y viejitos.
TERE GIL FUE INVITADA de honor el sábado de El Estanquillo de las Letras, con nutrido público que ocupó sillas y bancas de la Plaza Zaragoza, y los que no alcanzaron asiento, de pie. La periodista y escritora reseñó brevemente los nueve libros que ha publicado, uno por uno, entre ellos “La isla que brillaba”, ganador del Concurso del Libro Sonorense. Y luego, el interesante diálogo con el público. Y la conclusión: ¡Que se repita!
MI HIJO ERNESTO recordó en el Face, con nostalgia, que su novela “Cayendo” llegó este octubre a los 15 años. Ganó con ella el citado Concurso del Libro Sonorense. A su nota agrega un recorte periodístico que le hizo la amiga Karla Valenzuela y que lleva un encabezado espeluznante: QUIERO MATAR AL PUEBLO. Aunque los lectores no lo crean, no tengo un ejemplar de esa novela ni de otros libros de mi hijo. Me los arrebató la inconsciencia de una rata. Si alguien tiene un ejemplar, iré a comprárselo a la carrera (perdón, no a la carrera, mis ancianas rodillas no lo permiten, iré en automóvil).
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