Dr. Héctor Raúl Campa García
Después de más de ochenta años, una senadora por Sonora emanada del viejo PRI (vigente hasta la fecha), lanza una propuesta de reforma moral.
De entrada, en la forma, la propuesta es buena, pero no es nueva y queda solo en el discurso, en el vacío. Pero hay que ver un poco al pasado de lo que ha sido la Moral, para algunos “correligionarios”, ancestros del partido de la senadora, si se entiende como correligionario a los militantes de un partido; entonces la verdadera moral política se debería comparar como un acto de practicar religiosamente lo bueno para beneficio común y no lo malo. Habrá pocos que recuerden aquel, finado, cacique del vetusto partido (antes PNR, ahora PRI) de San Luis Potosí, Gonzalo N. Santos, que para él, MORAL es el árbol que da moras y también para él, doble moral, son dos árboles que dan moras.
Desde entonces, creo que a la mayoría de los políticos, así entienden ese concepto y menos el de ética ya que ninguno conocen ni la definición, menos ponerlos en práctica en su actuación. Sobre todo aquellos que heredaron que solo es lo rojinegro o morada de la fruta, de ese árbol que da moras. Desde entonces se preguntan así mismo ¿Moral, ética…que es eso?
Ética y moral aunque son dos términos filosóficos que se confunden habremos que definirlos en términos comprensivamente bucólicos, en lenguaje más comprensible, con todo respeto, pastorilmente pues (o coloquialmente en términos silvestres). Un individuo puede ser amoral, porque nos sabe o no tiene capacidad de diferenciar lo malo de lo bueno o no tiene una educación de cómo comportarse socialmente bien.
En cambio el INMORAL, es aquel que conociendo la diferencia entre lo malo y lo bueno actúa con apego a lo malo, este no tiene “madere” diría el escritor Armando Fuentes A., Catón. Ética, llanamente es la ciencia que estudia a la moral y que individualmente es una forma de vida o que puede ser una norma de vida de las persona. Actuar bien siempre y como dicen algunos filósofos, que los llevará a la felicidad.
La joven senadora llamó “a encabezar una reforma moral en Sonora, que reintegre los valores de respeto, unidad y trabajo duro y honesto, propios de los sonorenses, que termine con la corrupción, la impunidad, el descaro y la ignorancia de los gobernantes estatales.
La reforma moral que permita que la gente vuelva a creer y a confiar en un Sonora con gobiernos honestos porque, agregó, el dinero “sí alcanza cuando no se lo roban y se hacen bien las cosas”. Una reforma moral que destierre el descaro, la impunidad, la deshonestidad, el abuso, la hipocresía, y la doble moral”. (dos árboles que dan moras para ellos).
A La joven senadora no le han dicho, o se olvida de la historia, que gente de su partido – por ser joven- ya antes lanzaron mediáticamente un slogan de OTRA VEZ, Renovación Moral, campaña publicitaria de Miguel de la Madrid, quien sustituyo la frase de su antecesor José López Portillo de que “LA SOLUCION SOMOS TODOS” y que el pueblo parodió como LA CORRUPCION SOMOS SOMOS TODOS... y secretamente “abierta” agregaban: La corrupción somos todos… USTEDES LOS POLITICOS (épocas pasadas del PRI, y que quieren actualizar pero solo como Slogan de campaña política y lo malo que algunos se la creen. Y como dijo el borrachito menos ustedes…TAMBIEN).
¿Pero cómo definen la moral y la ética, los filósofos? Anotamos solo una de estas, a continuación. Se denomina- por los que saben- moral o moralidad al conjunto de creencias y normas de una persona o grupo social determinado que oficia guía para obrar, es decir que orienta acerca del bien o del mal, de lo correcto o incorrecto de una acción o acciones. La moral pues son, reglas o normas por las que se rige la conducta de un ser humano en relación con la sociedad y consigo mismo.
Ética, se define como ciencia que se refiere al estudio filosófico de la acción y conducta humana, considerada en su conformidad o disconformidad con la recta razón (razón que se dirige a la verdad). Sencillamente, ética es la inteligencia quien advierte de modo natural la bondad o maldad de los actos libres.
Conocerán los políticos estos términos y los tomaran como norma de vida en su “bien actuar”, para quitar de la mente del ciudadano común y corriente que los políticos son corruptos y sus séquitos de aduladores son chambones. O quizás tengan razón quienes dicen que en política hay dos tipos de individuos; el corrupto y el que está esperando la oportunidad para corromperse.
A quien le quede el saco que se lo ponga…pero sean éticos, honestos y si les queda…ya es hora de quitárselo…el saco.