Tal vez para muchos resulte desconocido el dato pero, a propósito de que ayer se cumplió un aniversario más de la revolución mexicana, el periódico Universal dio a conocer a través de un buen llevado trabajo de investigación que en México aún quedan 36 viudas de este movimiento que sigue en deuda para la mayoría de los mexicanos.
En lo particular me atrajo poderosamente la atención dos cosas que sobresalen del trabajo periodístico; el primero es que mientras nuestros sufridos diputados y senadores estarán recibiendo un aguinaldo con el que cualquiera de los mexicanos de paupérrima condición económica podría mejorar enormemente su endeble presupuesto hasta por un par de años, (si mal no recuerdo, el año anterior recibieron alrededor de trescientos mil pesos y hasta un millón de pesos en el caso de los señores ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ), ellas, las viudas de la revolución, reciben una pensión de UN MIL PESOS al mes, lo que en definitiva contrasta de aquí a la luna con el dineral que reciben las ex parejas presidenciales y las viudas que aún quedan por ahí como doña doña Paloma Cordero de De la Madrid y la ex fichera Sasha Montenegro, quien fuera la segunda esposa de José López Portillo el hombre que lloró a nivel nacional y ante las cámaras de televisión por no haber podido hacer nada por los pobres de México y haber fracasado en su intento de defender al peso mexicano, como un perro.
Además de una vergüenza, es un completo abuso que estas pobres mujeres en edad muy avanzada, rayando la centuria, algunas, que se partieron el alma al lado de los verdaderos soldados de la revolución y pasaron todo tipo de privaciones y hambrunas, como narra doña Joaquina Sequeira, reciban esto que una completada mentada, mientras que los expresidentes ( con excepción de Ernesto Zedillo que bien hizo en rechazar esto que es un atraco a las arcas nacionales ) como Luis Echeverría, Salinas de Gortari, Fox y Calderón, se les siga premiando la ineptitud con que se desempeñaron al frente de las instituciones creadas, precisamente, tras la victoria del movimiento armado de 1910 y por el que habrían de desaparecer más de un millón y medio de mexicanos.
Esto, desde luego, sin olvidar la enorme deuda que los llamados gobiernos postrevolucionarios siguen teniendo con los de abajo, para los que sigue en llamas el llano descrito por Juan Rulfo. Y
, sobresale, en segundo término, lo dicho por una de laviudas
entrevistadas cuando el reportero le pregunto al respecto de lo que estaría haciendo su esposo, en estos tiempos de la postrevolución y ante la grave situación por la que atraviesa en estos momentos del país de la inseguridad y las privaciones económicas para millones de connacionales:
-- Pues lo mismo que hizo en aquellos tiempos que se unió al movimiento del general Zapata, tomar las armas en busca de la paz y el bienestar de los mexicanos. Pero Doroteo ( Flores Adame ), dice la señora con quien se casó cuando ella tenía 16 años de edad y él cuarenta, ya no está con nosotros…
FIERRITOS EN LA LUMBRE…
Al fin, después de varias semanadas de haberse puesto en servicio, por fin pude conocer el nuevo estadio de los yaquis para el que mucho me hubiera gustado que hubiese llevado el nombre de cualquiera de estos dos ex yaquis; Fernando Valenzuela, cuya gran trayectoria por la gran carpa y desde luego, su enorme desempeño en los montículos en México y el extranjero, lo convierten en un inmortal del béisbol.
El otro, Vicente, el huevo Romo, autor de grandes episodios jugando y tirando magistrales juegos para sus yaquis y autor, al igual que Valenzuela, de un gran juego perfecto, en este caso, ante los desaparecidos Ostioneros de Guaymas.
El estadio ya luce un nombre en su interior, Estadio Yaquis y para mi gusto, un sobrio acabado de grandes ligas. Un solo pero. La venta de los boletos en las taquillas, demasiado lento, un servicio que no va de acuerdo al portento que luce la magna obra…
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