Namakasia
El Congreso del Estado aprobó la iniciativa del Ejecutivo para que se rinda este año homenaje a quienes han enfrentado de manera directa la terrible pandemia, y para ello, en toda la papelería oficial aparecerá la leyenda “2021: Año de las trabajadoras y los trabajadores de la Salud”.
Ningún sonorense se abstendrá de aplaudir este reconocimiento a los médicos, enfermeras, personal de laboratorios y hospitales, camilleros, etcétera, pero yo tengo un motivo adicional para aplaudir.
Los diversos medios de comunicación informaron, cuando se supo que la gobernadora acordó dirigirse a la Legislatura, que 2021 se llamaría “Año de las y los trabajadores de la Salud”. Estaríamos condenados a tener que leer, en todo tipo de correspondencia oficial, la defectuosa redacción pues la conjunción “y” tiene la función de unir a los sustantivos, los pronombres, los adjetivos, los verbos, pero no a los artículos. No es posible unir mediante la conjunción al artículo “las” (¿Las qué? No se dice) con “los trabajadores” donde hay un artículo pero acompañado por un sustantivo {“trabajadores”) al que determina en género y número.
Hubo diputados que corrigieron la expresión, de ahí el doble agradecimiento.
¡QUÉ GUSTO HABERTE CONOCIDO, PEPE PERALTA!
En mi libro inédito “Diccionario Histórico de la Universidad de Sonora” se encuentra esta ficha: “PERALTA MONTOYA JOSÉ. Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Maestría por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Guadalajara. Profesor de tiempo completo del Departamento de Psicología y Comunicación y jefe del mismo, de 1998 a 2002. De 2009 a 2013, director de Comunicación Social. Publicó Aproximaciones a la radio en el Estado de Sonora, 1987”.
Pepe Peralta (se hizo costumbre mencionarlo con nombre y apellido) fue sembrador de amistades, como lo demuestran los innumerables mensajes de pesar y simpatía que brotaron en las Reyes al darse a conocer que había fallecido. En toda universidad, los “académicos” se pavonean por el hecho de serlo, de modo que encontrarse en los corredores con Pepe Peralta y disfrutar de su plática cordial y sencilla, y de su humor limpio, le mejoraba el día a cualquiera. Lo traté con frecuencia cuando tuvo bajo su responsabilidad la comunicación a los medios, y no pocas veces lo importuné con preguntas y dudas, como los demás periodistas de la fuente, sin que él perdiera la sonrisa y la bonhomía. Fue un gusto conocerte, Pepe Peralta.
LA “DEMOCRACIA” DE LA ALIANZA
La alianza de los tres partidos que no tuvieron candidatos propios para gobernador, acordó repartirse los distritos y los municipios de la entidad, de modo que si usted, lector, y sus vecinos, piensan que el mejor candidato a la presidencia municipal es Equis, que es panista, pero en el reparto le poner candidato ahí al PRI o al PRD, pues tendrán que apechugar con el que ordene la Alianza.
Le queda la opción de MORENA, claro, pero en el barrio querían a determinado individuo que ha sido miembro de Acción Nacional durante decenios. Así serán las cosas en muchas poblaciones. Suena chistoso que le impongan a usted el color de un partido. Suena chistoso. Pero es triste.
carlosomoncada@gmail.com