En la sesión de Pleno, la Cámara de Diputados aprobó la cuenta pública de 2020, leo en el “Expreso” de ayer, mientras que en los boletines que brotan de Comunicación Social del Congreso se informa que los resultados presentados por el Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización sobre dicha cuenta fueron reprobados de manera contundente.
¿Cómo es posible que si se trata de lo mismo, o sea la Cuenta Pública de la ex gobernadora, sea al mismo tiempo aprobada y reprobada? Es que las cuentas públicas –diputado Fermín Trujillo dixit— las presenta anualmente el Ejecutivo, dice el artículo 64-XXV de la Constitución del Estado para “revisar” (para que la revise el Legislativo), aunque sí ordena “fiscalizar” las cuentas de los Municipios. Pero nadie impide que en la tribuna, los diputados que ven omisiones, grandes cantidades de dinero que se hicieron ojo de hormiga, desorden financiero, “sospechosismo” en fin, las reprueben, como lo hicieron con energía las diputadas y diputados de MORENA.
Esta aprobación un tanto burocrática, como para cubrir un trámite y seguir adelante, no es prueba de que el ISAF haya cumplido. Cuando el gobernador Carlos Armando Biébrich fue acusado por su sucesor Alejandro Carrillo Marcor de haber cometido varios delitos patrimoniales, los abogados de CAB presentaron como prueba de que no había tales delitos la aprobación de la cuenta del año anterior (que fue el único para aquella administración) pero fue desestimada por la autoridad judicial.
Tampoco ata las manos de los diputados morenistas la supuesta aprobación, pues el mismo artículo señalado previene que “si no existiere exactitud y justificación de gastos hechos, se determinarán responsabilidades de acuerdo con la Ley”.
De paso hay que anotar que el auditor mayor y su equipo bailan en la cuerda floja pues los de MORENA expresaron clara desconfianza del trabajo que realizaron.
¡EL PRESIDENTE DE DERECHOS HUMANOS ESTÁ VIVO!
Sí, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Pedro Gabriel González, está vivo. Y lo demuestra al emitir una recomendación. Poco supe de él, a veces nada durante largos periodos, en el sexenio anterior. O quizá todos los funcionarios se portaron bien y no dieron pie para recomendación alguna.
El licenciado González llama la atención hacia el amontonamiento de internos en los centros penitenciarios de Sonora. La causa fundamental es que muchos de esos internos deberían estar encerrados en prisiones federales. Paga la Federación a las autoridades locales una cuota por la manutención de esos huéspedes pero los problemas de salud y disciplina nos los dejan encima. El presidente de la CEDH recomienda lo más lógico: que la Federación recoja a sus presos y se los lleve.
Esta situación trae a mi maliciosa mente la sospecha de que la policía de Cajeme y Hermosillo tiene instrucciones de no agarrar a los narcos y pistoleros que arman balaceras asesinas. Agravarían más todavía el amontonamiento en los ceresos (no lleva Z porque no me refiero a la fruta).
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