Lunes 31 de Mar de 2025
El tiempo - Tutiempo.net

Reflexiones al vuelo

Armando Terán Ross
Jueves 20 de Marzo de 2025
 

1. la ofensa recibida o así interpretada reside en nuestra memoria.

2. La solución sería un método que permita borrar esa área exclusiva de memoria en nuestro cerebro, el cual no existe hasta hoy.

3. Los negros recuerdos seguirán llegando de por vida, en mayor o menor intensidad según el caso, por diferentes vías a nuestro consciente, sea por asociación o simplemente irruptivos.

4. Entonces el camino sería no sentir ira o daño emocional cada vez que el recuerdo aparezca en nuestro cerebro consciente   actual, si el evento ofensivo pudo haber sucedido hace mucho tiempo.

5. La terapia psicológica se recomienda para lograr este objetivo,   pero el hecho ofensivo continuará anidado, aunque con mayor tiempo transcurrido y  distancia la ira o el dolor disminuyan en el ofendido.

6. Los conflictos como es lógico suceden entre dos o varias personas.

7. Hablar con el causante ayuda, pero a veces  mientras más el otro admita su culpa más rabia genera en el ofendido.

8. Siempre hay dos versiones, por lógica uno consciente o inconsciente tiró del gatillo primero. Pero el resentimiento queda en los dos. 

9. La mayoría sucede por desconocimiento del otro, no hablo de las ofensas premeditadas.

10. A veces la causa que provoca la reacción ofensiva puede ser tan leve que nadie lo considere hiriente, eso depende de la formación y educación de cada persona.

11. El perdón de los dientes hacia afuera es una falacia.

12.  El ego de cada ofendido juega un papel importante, la ira del recuerdo será mayor en el de mayor ego.

13. Quizá sea más fácil que quien tiene una baja autoestima acepte su culpa, (si la tiene), porque ésta es relativa, primero inocente:  el que se siente en un nivel superior.

14. Sanar individualmente el dolor de una ofensa del recuerdo es un proceso consciente aceptando hasta donde sea posible la parte que le toca a cada quien.

15. Desde mi punto de vista mientras menor ego o complejo de superioridad, tal vez ayude en este proceso que requiere mucha sinceridad mutua tanto como comprender un poco los motivos del ofensor.

16. El nivel de control mental interviene en la magnitud de la gravedad del daño.

17. En suma es necesario librarse de quienes hablan al oído dando opiniones que dependen de en quién piensan de los ofendidos es la culpa.

18. Un accidente automovilístico puede causar daños terribles como la pérdida de un ser querido, la ciencia encuentra un culpable o quizá  dos, pero  en el  complejo cerebro humano razones y emociones son dos cosas con un abismo entre ellas.

19. Es fácil pregonar como medicina mágica los beneficios del perdón, pero la ciencia está en pañales en éste asunto. Hay quienes traen un rabia emocional podrida por algo que sucedió hace cincuenta años y aún sufre y desea que muy dentro que el otro sufra y hasta disfruta las desgracias del ofensor, sea o no sea culpable.

En fin, creo que no hay guerra que deje perdones, con el “perdón” predicado por la religión, creo en atenuantes por diversos métodos en boga hoy tan en boga en redes sociales, pero sinceramente   no creo en ellos, como cantan los APSON, “...los que hoy son tus amigos, pueden ser enemigos alguna vez”.

 

 

Política de Privacidad    Copyright © 2006-2025 InfoCajeme.com. Todos los Derechos Reservados.